Convencer es disponer un estado de ánimo activo, mirar hacia delante, para crear un proyecto común. Es el poder de la razón sobre la emoción, y no el poder de la emoción sobre la razón.

Conquistar no es convencer

En Estados Unidos está volviendo a verse con asiduidad en los medios la expresión “jump the shark” (saltar sobre el tiburón).

Esta expresión se popularizó a raiz del intento fallido de una sitcom de los años 70 “Happy days” por recuperar la popularidad perdida. En un episodio de la quinta temporada, su personaje más popular, Fonzie, salta encima de un tiburón.

El golpe de efecto, lejos de enganchar a la audiencia, acabó por alejarla mucho más.

Happy days

Evidentemente, esta expresión se está aplicando a DT, pues al parecer, sus repetidos saltos sobre el tiburón ya no solo no funcionan como antes, sino que cada vez aparta a más personas.

We will remember the spring of 2020 as the time when Trump and his administration finally jumped the shark.

Helaine Olen Washington Post 15 de junio de 2020

Todo esto viene a cuento para hablar de la gran diferencia que existe entre conquistar y convencer.

Muchos políticos se han sumado a la moda de conquistar al electorado, al menos a la parte mínimamente necesaria para ganar las elecciones o, precisamente, conquistar una parcela de poder.

Y sí, con determinadas tácticas y recursos, se puede hacer. Los argumentos y vectores son siempre los mismos: un uso masivo, simplista y maniqueo de lo emocional, sobre ejes binarios muy simples: ellos son el desastre para el país y nosotros somos los rescatadores que devolveremos la gloria a nuestra gran nación.

Así conquistan a una parte, pero se ponen de frente a otra. No importa, porque el objetivo es tomar el poder. Pero cuando se llega, empieza la etapa de proponer…

Muchos políticos han constatado que las emociones dan para conquistar, pero no para convencer. Para mantener el apoyo sólo cabe renovar la emoción que les ha dado popularidad y poder, con sucesivos golpes de efecto… que acaban por no tener resultado, todo lo contrario.

Las emociones dan para conquistar, pero no para proponer.

El problema es que lo emocional tiene una curva. Tras la explosión y el clímax, viene la disipación.

Fuente: atlas de las emociones http://atlasofemotions.org/

La disipación viene asociada, generalmente, a una toma de conciencia, a una visión más amplia, a la consideración de alternativas, y a al deseo de recuperación de las relaciones perdidas.

Y en esas, viene una gran crisis. Una parte de los antiguos votantes ya no reaccionan a la emoción que les llevó a votar “contra los otros” y están más atentos a otros estímulos. En las crisis, hay emociones que se sirven solas, y esta vez no son contra nadie, sino por miedo, incertidumbre y desesperanza. Ahora el ciudadano mira hacia sí mismo y su familia y se pregunta ¿qué me va a pasar?

En la crisis, el ciudadano deja de mirar al otro y mira hacia si mismo y su familia, y se pregunta “¿Qué nos va a pasar?”

Pero el político ha quemado el último cartucho y ya no tiene qué ofrecer. Hace el salto del tiburón, pero ahora el ciudadano no aplaude…

El ciudadano necesita ahora líderes que convenzan, que aglutinen, que aporten un horizonte para sobrellevar la incertidumbre, que aporten seguridad para combatir el miedo, que aporten una luz para domar la desesperanza…

El camino para convencer es diferente del que se toma para conquistar. Es posible que en el equipaje se lleven parecidos o incluso iguales instrumentos, pero se usan de otra forma, en otra dirección, y con otra finalidad.

Convencer es disponer un estado de ánimo orientado a la acción desde la suma de voluntades, es mirar hacia delante, para crear un proyecto común, y no hacia atrás, para denostar a quienes han de ayudar en el camino. Es el poder de la razón sobre la emoción, y no el poder de la emoción sobre la razón. Es el “todos ganamos” y no el “ellos pierden”. Si puedes convencer ¿para qué conquistar?

Con+vencerCon[en]quistar
Hacia delanteHacia atrás
Todos ganamosEllos pierden
SumaDivisión
Largo plazoCorto plazo
AvanzarQuemar
La razón canaliza la emociónLa emoción aniquila la razón

Con+vencer.  

Esta es nuestra filosofía y nuestra práctica; esto es lo que entrenamos en comm.coach.

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