No sé si Albert Rivera se inspiró en una secuencia de la película «Moneyball» para su famoso minuto final [«¿oyen eso?»] en su último debate electoral; pero me imagino que sí.
Quiero traer una comparativa de ambos silencios: el de Rivera en el debate, y el de Brad Pitt en la película, porque en este caso la enorme diferencia entre el éxito de Pitt y el (sonoro) fiasco de Rivera es perfectamente medible. Son 14 segundos.
El silencio es un arma poderosa, cuya mayor efectividad está directamente relacionada con el tiempo. ¡Ah! y con el tempo. Así lo entrenamos con nuestros clientes.
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